sábado, 25 de mayo de 2013

MOMENTOS ESPECIALES, MOMENTOS IRREPETIBLES!

Una semana después, vuelvo a escribir en el blog para compartir con vosotros dos momentos intensos y bonitos que he vivido en esta semana que aún no ha terminado.

El lunes era un día festivo en Côte d'Ivoire. Lunes de Pentecostés. Día ideal para hacer algo diferente, sin la atadura de la rutina y de los compromisos diarios. 

Mis Hermanas Hijas de la Cruz, Valentine y Marie Noelle, me propusieron ir a Napié, un poblado a unos 25 kilómetros de Korhogo. Allí hay un Santuario de la Virgen María, al cual acudí hace unos dos meses y medio. Nos desplazamos en coche, el cual pude conducirlo (mi mono de coche alcalza cotas insospechadas en mí). El tramo de carretera principal estaba en condiciones, aunque a mitad de camino se nos pinchó una rueda. Por suerte, había un vulganizador cerca y pudo repararlo por 500 FCFA (unos 80 céntimos de €). Llegamos a Napié, primero a la Misión Católica, para asistir a la Eucaristía. Cuál fue mi sorpresa que había un grupo de "Carismáticos", la mayoría mujeres de poblados... Nunca había presenciado sus ritos, sus expresiones... La verdad es que me pareció todo un poco exagerado, al ver que estas mujeres arrodilladas para recibir el Espíritu Santo caían al suelo como si estuvieran en trance, mientras el "predicador" invocaba al Espíritu a gritos y gesticulando de manera exagerada. Me pareció un teatro de mucho cuidado. Pero bueno, allá ellos... Tras la Eucaristía que duró dos horas y media, el párroco nos invitó a tomar un vaso de agua e hicimos las presentaciones. Muy acogedor, muy natural (diferente a lo que he visto momentos atrás).


Después fuimos hasta el Santuario, donde no había absolutamente nadie, salvo el vigilante, que nos dio 3 sillas. Nos sentamos en la cubierta frente a la bonita estatua de la Virgen con el Niño en brazos. Rosario en mano, comenzamos nuestra oración. Sencilla... Sentida... Un lugar fantástico que invitaba a la oración y la reflexión. Me acordé de muchas personas a las que quiero, recé por ellas... A mitad de Rosario, dos niñas aparecieron, sin decir nada se sentaron al lado, se unieron a la oración. Sentí complicidad, sencillez, a pesar de no conocerlas absolutamente de nada. Al acabar, cada uno dio un paseo por las inmediaciones, desde donde se puede contemplar toda la sabana de la región del Norte. Maravilloso! Y al mediodía, bajamos al poblado, en un maquis, donde comimos lo que había: arroz con un trocito de pescado y salsa berenjena más que picante. Luego volvimos a Korhogo, donde nos esperaba una siesta. Una mañana genial!





Ayer viernes, viví otro momento precioso. A la noche, los maridos de las mujeres de la Catedral de Korhogo organizaron una velada puesto que el domingo es el Día de la Madre en Costa de Marfil. Los hombres teníamos que ir disfrazados, aunque no todo lo hicieron. Alphonse me dejó un bubú, que es la tela que utilizan los "jefes de pueblo" en el País Senoufo. Me lo probé, y aunque al principio me veía ridículo -y el calor que daba!-, más tarde me gustó llevarlo. Parece ser que es la prenda del jefe de Ouaragnielé, un poblado no muy lejos de Korhogo. Y a la Catedral que nos fuimos. Había sketches, chistes, música... Y además nos invitaron a un poco de cerveza, vino o refresco ("sucrerie", como llaman aquí). Tenía ganas de bailar, y vaya si lo hice! No tengo ni idea de bailar música africana, aún menos senoufo, pero imitando, algo hice... La gente me pareció muy amable, muy cercana, muy sencilla. Y el acto en sí, genial! Comparto algunas fotos y algún vídeo. Y con esto, me retiro, pues dentro de un rato una chica que viene al centro Don Orione se bautiza, y todos los compañeros de trabajo estaremos acompañándola. 

Besarkada haundi bat guztiontzat! Y que Koulotcholo (Dios, en senoufo) nos bendiga a todos.






PD: y ni que decir del mejor momento de la semana: cantarle esta nana a Junior y que se te quede dormidito! FELICIDAD!!!!


FELIZ DIA INTERNACIONAL DE AFRICA!


domingo, 19 de mayo de 2013

SALSA "GNANGNAN"

Esta mañana tenía previsto acudir a un entierro senoufo en un pueblo a una treintena de kilómetros de Korhogo. Pero me he despertado con mucho dolor de cabeza, con los ojos doloridos, con mucha mucosidad y un cansancio general terrible. Tenía miedo de que sufriera paludismo, y por eso me he quedado en casa todo el día. Durante el día he remontado y ahora me encuentro estupendamente.

Hoy he comido un plato muy típico de Costa de Marfil, preparado con mucho cariño por Edith, que me cuida estupendamente: arroz con "sauce gnangnan" (salsa "ñañá"). Se trata de una salsa hecha a base de un tipo de berenjena, muy pequeñito y que tiene diferentes colores. Muy amarga (no salada), pero se le atribuyen propiedades terapéuticas, como curar las migrañas, el paludismo, etc. Generalmente se come con arroz blanco, pero algunos marfileños lo comen con el "foutou" (masa a base de ñame machacado o con "attieke" (una especie de cuscús de mandioca -ya puse una foto hace un par de semanas-).

(El FOUTOU con el que los vecinos me dieron la bienvenida en enero)

(plato de ATTIEKE)

(Arroz local)

He aquí dos fotos de las pequeñas berenjenas (el Youki es un refresco de café que suelo tomar algunas tardes para remontar): 



Modo de preparación de la salsa:
  • Cocer las berenjenas durante 30 minutos.
  • Escurrir bien, varias veces.
  • Machacar y hacer una pequeña pasta.
  • Calentar una cazuela con un poco de aceite, un poco de cebolla y un par de tomates pequeños (estilo cherry)
  • Cuando la cebolla esté pocha, añadir la pasta de berenjena y calentar bien.
  • Remover constantemente y dejar calentar durante otra media hora.
  • Se puede prescindir de los tomates y añadir en su lugar dos o tres cucharadas de salsa de tomate.
Este es el resultado:


Repito, es una salsa muy amarga, pero si se mezcla con arroz blanco es muy rico.

Es así como la machacan, con unos morteros típicos:


Y estas son las cocinas típicas en los poblados senoufo:


Pues nada, hoy he querido ser un poco original y he compartido esta receta. Mañana más y mejor.

Os dejo un pequeño vídeo de humor, de El Informal, en el cual se meten un poco con todo, en especial con uno de mis mayores referentes políticos. Wapie gniena!


sábado, 18 de mayo de 2013

LA VIDA DE LA CALLE

Miércoles por la tarde. Mi jornada en el centro Don Orione terminó, como cada día, entre las 17.30 y las 18.00 horas. Como no tenía ningún compromiso, decidí volver a casa directamente. Y cuál es mi sorpresa… que a los cinco minutos de llegar, se va la electricidad (un amigo de la familia avisa que no hay electricidad en todo el país). Una faena tras un día de calor sofocante. Sin ventilador, sin luz, pero con la casa achicharrante bajo el techo de hojalata, lo mejor es sacar una silla a la calle y contemplar la vida. Dejarse sorprender por la compañía de mujeres y niños.

Allí estaban Edith, la “madre” de mi familia junto con la vecina. La vecina vendía pequeños pasteles (de estilo magdalena) en la puerta de su casa, a la espera de algún niño que le comprara algo. Al lado, Edith aprovechaba para desgranar el arroz, retirar los granos malos, mientras ambas conversaban y controlaban desde el rabillo del ojo a los pequeños. Me llama la atención que en su conversación, repiten una y diez veces lo mismo: pequeños chismorreos, historietas, experiencias del pasado… Una manera de “matar” el tiempo. Me resulta agradable, esa vida sencilla, esa vida “en comunidad”, en una calle llena de polvo y arena, rodeada por casas más que básicas pero habitables.


De mientras los niños jugaban, por momentos alguno venía corriendo a estrecharme la mano y volver a irse. Algunos se sorprenden ver una persona blanca no ya en Korhogo (se pueden contar con las manos), sino en su barrio (Quartier Sinistré) y en su propia calle! A lo lejos oía la famosa palabra en senoufo, “toubabou” (blanco). Los pequeños son unos pequeños trastos, y me hacen partícipe de sus juegos. Principalmente, son dos los juegos: saltar mientras cantan y, sin motivo alguno, darse una patada o un golpe para provocar una pelea y así “matar el tiempo”. Al ver el primer cachete, intento enfadarme y separarlos. Pero Edith me dice que es un juego, que en realidad no se hacen daño y es una forma de divertirse. Observo… y tras la pequeña pelea, todos tan amigos! Curioso, cuanto menos!




Y así pasan horas y horas… vivir matando el tiempo de alguna manera. Pero a pesar de que esta vida pueda resultar aburrida y monótona, sin ninguna motivación, no lo es. En sus cabezas, pero sobre todo en sus corazones, atesoran algo muy importante: un armamento de buenos sentimientos, anhelos y sueños, esperanza y orgullo por lo que son.



lunes, 13 de mayo de 2013

FOTOS Y VIDEOS DEL BAUTIZO





Con los miembros de mi CEB (Comunidad Eclesial de Base), que se llama "San Francisco de Asís". 





domingo, 12 de mayo de 2013

LA CELEBRACION DE LA ALEGRIA

(Post que he redactado ayer sábado pero que, por motivos técnicos -osease cargar vídeos-, no he podido publicarlo hasta ahora).

La parroquia Saint Louis de Téguéré ha celebrado las Confirmaciones de adolescentes y adultos (de algunos de ellos he sido catequista "temporal"). Han sido 55 personas, y algunos de ellos, la mayoría mujeres, provienen de pueblos de la provincia. 

El Vicario General, el padre Sylvain, ha oficiado la misma, junto con Ramón. 

No tengo palabras para describir la alegría que he sentido durante las casi 3 horas que ha durado la celebración. Lo hemos vivido con fervor. Estos días el Papa Francisco ha dicho que algunos no parecen cristianos con la "cara avinagrada". Cuánto tenemos que aprender de África! Vivir la Eucaristía, vivir la experiencia de Jesús, vivir la Comunidad... motivo de alegría! Y qué mejor manera que mostrar nuestra alegría que cantando y bailando! Sé que, cuando vuelva a Euskadi, echaré mucho de menos estas largas y apasionantes celebraciones. Por lo que pongo todo mi empeño en disfrutarlos durante mi estancia en Korhogo.

No quiero alargarme. Simplemente, y como prueba, comparto unos vídeos, no sin antes adelantaros que mañana celebraremos los Bautizos, por lo que prometo fotos y vídeos, sobre todo con mi ahijado de 30 años, Michel. 

VIVAMOS LA VIDA CON ALEGRÍA... MERECE LA PENA! 




Ofertorio... cuanto menos diferente y alegre! Fijaos en los productos...

Y LA PRUEBA DE LA ALEGRÍA! :



jueves, 9 de mayo de 2013

A TODOS LOS PUEBLOS

Antes de leer estas líneas, quisiera que escucharais la siguiente canción. No sé por qué, pero no consigo incluirla en el blog. Así que pinchad aquí:


Hoy jueves se celebra el día de la Ascensión, día festivo en Costa de Marfil. Lo que iba a ser un día de descanso, descanso que realmente necesito (los días en África son agotadores), no ha podido ser. Como bien sabéis, acompaño a Alphonse en el grupo de preparación para la Confirmación. Pues bien, por un asunto de agendas, esta misma semana se van a celebrar en nuestra parroquia los Bautizos (domingo) y Confirmaciones (sábado). Como catequista, el sábado me tocará estar presente. 

Los que se van a bautizar han disfrutado de un día de reflexión y convivencia bajo la "appatame" de la parroquia. Debería ser Ramón, el párroco, quien debería coordinar y exponer los temas. Pero tenía que "viajar" a los pueblos para oficiar la misa e inaugurar una iglesia que el pueblo ha construido con sus propios medios. Así que nos ha tocado a nosotros encargarnos de que esta jornada se lleve a cabo de manera correcta y satisfactoria.

A las 8 de la mañana ha comenzado la misa, que se ha alargado durante 2 horas. Aquí se toman su tiempo... pero las misas tienen algo muy especial. En el momento de la comunión, el coro ha cantado y toda la iglesia se ha puesto a bailar mientras decían "Ha resucitado!". No tengo palabras para describir este momento, solo puedo confesaros que me ha llegado muy adentro, no sé si ando sensible últimamente, pero mis lágrimas caían por mis mejillas mientras bailaba! Y es que... celebrar la Eucaristía es un MOMENTO DE ALEGRÍA!  Y vivirlo con alegría es sencillamente MUY GRANDE.

A continuación nos hemos reunido con los futuros bautizados. Me he presentado... y antes de nada, he insistido en la grandeza y belleza que supone un bautizo de adultos, puesto que ellos han optado. He recordado que en Europa nos bautizan de pequeños y que, si bien luego te replanteas tu fe y optas, generalmente entras en la Iglesia por consentimiento familiar. Aquí no. Ellos son libres y profesas su Fe libremente, en conciencia. Me ha sorprendido el gran nivel de conocimiento de Jesús que tienen. Y me han hecho muchas preguntas, que he respondido a mi manera. No me gusta encasillar grandes palabras que a veces asustan. ENTRAR PARA ORAR, SALIR PARA AMAR. 

Varias veces me ha venido a la cabeza las siguientes palabras de Jesús: 

«Id, pues, y convertid a todos los pueblos, bautizadles en el nombre de Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñadles a observar todo aquello que les he mandado.» 

Los temas que hemos reflexionado han sido los siguientes:
  • Bautismo y Eucaristía.
  • Penitencia y reparación.
  • El compromiso cristiano.
Más que interesante!! Y cómo no, yo mismo he aprendido muchas cosas. Además me he sentido muy bien. Fui catequista -de primera comunión- durante 6 años, y lo dejé por dos motivos: porque veía que ni chavales ni padres se lo tomaban en serio y porque a partir de entonces iba a trabajar también fines de semana. Por lo tanto, lo dejé. No fue una decisión sencilla para mí. Pero ahora que estoy en Korhogo, he vuelto a sentir la ilusión de serlo, pero con personas que demuestran interés. Por eso mismo, tengo la intención de "proponerme" en Betharram para ser catequista de Confirmación.

Y sé que algunos estáis esperando la noticia. Un amigo de Alphonse se va a bautizar (Michel, tiene unos 30 años), estaba en el grupo. Pues me ha pedido que sea su padrino de bautizo!!!! Al principio le he dicho que no, que yo solamente estaré aquí hasta diciembre. Y luego qué? Me ha dicho que el seguimiento será para Alphonse (él también, padrino de otro...). Como no puede serlo de dos personas, pues me han pedido a mí. A pesar de mi resistencia... al final he aceptado! Así que, voy a tener un ahijado! Y africano! Sé que es solo una "presencia en el bautismo" y que no me ata a nada. Pero me hace ilusión.

Así que, con este buen sabor de boca, voy a compartir algunas fotos del día de hoy y me retiro, que falta me hace.

Besarkada haundi bat,




(Michel, en el centro, con camiseta blanca)


(El padre Ramón, al que le han pedido que imponga su mano para curar a este niño. Bueno, la madre por lo menos se ha quedado tranquila!)


(Ante momentos de dificultad, con la tranquilidad y seguridad de que Dios está ahí)

(El vigilante senoufo de la parroquia. No hay forma de entendernos, pero el cariño es mutuo! Un personaje 10!)

(Gente de Korhogo vendiendo mangos a la salida de la parroquia).

GLORIA A DIOS EN EL CIELO Y PAZ A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

domingo, 5 de mayo de 2013

"AFRICA TE ABRAZA Y TE AHOGA A LA VEZ"


Han pasado más de tres meses desde que aterricé en Abidjan y que África me acogía con generosidad. Y tras estos meses, me dispongo a hacer una pequeña evaluación de mi presencia en Korhogo.


Una vez me dijeron una frase que me marcó y que estoy comprobando que es cierta: “África te abraza y te ahoga a la vez”. Efectivamente, África me ha abrazado, me recibió con los brazos abiertos y sigue haciéndolo. Pero ello no exime que, en momentos puntuales, te azote, te haga tambalear, te crea dudas…

Me recuerda a las últimas palabras que me dedicó mi hermana y amiga Milagros, Hija de la Cruz, que vivió muchos años de misión en Brasil: “Lander, vive esta experiencia desde la Muerte y la Resurrección de Jesús”. Puedo decir, con orgullo además, que vivo la muerte y la resurrección de Jesús hoy, en esta Costa de Marfil que aún no olvida las atrocidades de la guerra. Divisiones y tensiones que siguen latentes en el día a día.

Bastantes son las realidades que vivo que me duelen, me inquietan, me indignan. Voy a poner varios ejemplos. Hace un par de semanas, un niño con autismo que venía al centro dejó de venir. Mi compañera, a la que admiro por ser una mujer tenaz, se encontró con la madre y le dijo que había sido “acompañado”, que es el término que utilizan para sustituir el verbo “matarlo”. Al enterarme, no reaccioné, no daba crédito a lo que escuchaba. Sabía que esta práctica era una realidad, me lo comentaron al llegar. Vivirlo en cercanía, un niño que has visto, tocado, jugado… En la soledad de mi habitación, rompí a llorar. Tenía ganas de gritar… Una injusticia, una falta de humanidad… Por otro lado, no me agrada el papel que se asigna a las mujeres en esta cultura. No he venido a juzgar, pero soy una persona libre, y ejerciendo mi libertad, doy mi opinión. Me incomoda que la mujer esté sometida al hombre, que sea éste quien tome las decisiones que afectan a otros. Y que la infidelidad por parte del hombre sea algo “normal”. No, no puedo callarme. Quiero gritar también por la dignidad de las mujeres! Me indigna también la falta de optimismo de la gente, que acepten la dura realidad, que se inmovilicen, la falta de esperanza… No me gustan las expresiones que utilizan cada diez minutos: “c’est comme ça” (“es así”), “c’est compliqué, mais Dieu est bon” (“es complicado, pero Dios es bueno”). Dios es bueno, claro que sí. Pero se vale de nosotros para cambiar este podrido mundo. Dios es bueno y quiere que, como hijos suyos, actuemos. Muerte de Jesús…

Pero con toda esta muerte… también existe la Resurrección. Y es que son muchas las cosas que hacen que cada mañana te levantes y andes, que te hacen sonreír. Muchas caras, muchas manos… que te agarran para que camines con ellos. Estar con estos niños con discapacidades, tratar con ellos, que te llamen “tonton” (apelativo cariñoso), que te dibujen una sonrisa… no tiene precio! Por otro lado, no hay muchos blancos en Korhogo. Todos quieren conocerte, hacerte mil y una preguntas… En el himno de Costa de Marfil, se dice “tierra de la hospitalidad…”. Efectivamente, uno de las grandes virtudes de África es la acogida, la hospitalidad. De veras, es muy llamativo, y lo vivo en carne propia día sí, y día también. Esta hospitalidad abarca todos los ámbitos: familia, amistades, trabajo, parroquia, tiempo libre… He tenido, por otro lado, la gran suerte de descubrir la cultura senoufo, una cultura que impresiona por sus formas un tanto bruscas mezcladas con un misticismo que no sabría cómo calificar. Es más… incluso me han propuesto hacer una “iniciación al Poro”. Los Poros son como unos guardianes místicos de la cultura senoufo. No sé si aceptaré, lo tengo que pensar mucho pues me da mucho respeto, pero en cualquier caso es de agradecer, significa que te consideran uno más.


Sinceramente… no es fácil para un occidental como yo vivir aquí. El clima es muy duro, el tiempo pasa a ritmo diferente, las relaciones humanas son diferentes, has dejado muchas cosas atrás. Y con esto no me refiero a cosas materiales, que también. Me refiero sobre todo a las personas y a los acontecimientos. Tengo una sensación que podría describir de la siguiente manera: iba en convoy por la autopista, pero en un momento dado me he salido de ella. Quizás las carreteras sean peores, pero descubro el paisaje que los demás no pueden ver. Todo ello, para volver a tomar la autopista muchos kilómetros después. Me resulta difícil explicároslo. La muerte de mi tío Javier me hizo pensar en las muchas cosas que me estoy perdiendo allí, en mi tierra y con mi gente. Pero… ¿y todo lo que estoy viviendo aquí que los demás no lo podéis vivir en carne propia? No, no es sencillo vivir aquí. Pero tengo un gran consuelo, sé que Dios está en mí y conmigo. Sé que actúa. Sé que me ha enviado Él. ¿Para qué? Sencillamente para amar, para vivir esta experiencia desde la sencillez y el amor, y poniendo, cómo no, a prueba mi Fe y mi lealtad hacia Él.

Amigos míos… Muerte y Resurrección. Son las dos caras de la misma moneda. He de tranquilizaros: me encuentro bien, con ánimo, disfrutando minuto a minuto esta experiencia de vida, este regalo divino. Pierdo muchas cosas, cierto, pero gano muchas otras.

Entrega… Entrega completa. “En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde (…)” (Juan 12, 24-25).


Simplemente quiero mandaros un abrazo muy sincero. Quienes me faltan, bien lo saben. Y una vez más, doy gracias a Dios por la madre que me ha dado y que tan afortunado me hace ser en la vida.

Unidos en el amor y en la sencillez,

Lander.