martes, 5 de noviembre de 2013

PARQUE DE ATRACCIONES EN KORHOGO

Gabon, tiangona, bona nit, buenas noches!

Es tarde para escribir, lo sé. Pero merece la pena. Al salir del trabajo, pasando por la plaza de la Independencia mientras me dirigía hacia la peluquería, he visto que habían instalado unos tiovivos, cercados por una verja.

Al llegar a casa, hemos cenado y, puesto que mañana los pequeños no tienen colegio al ser miércoles, nos hemos propuesto ir al parque de atracciones instalado en Korhogo.

Al ser 6 en la familia, vamos en dos motos: Alphonse con Edith y Junior, y yo con Tchéwa y Jean Marie.



Al llegar, hemos de pagar 100 francos CFA para poder entrar. 100 F CFA, que equivale a 0.15 euros. Así era la entrada:


Una vez dentro, la variedad no es, a ojos de un occidental, precisamente llamativa, aunque los niños -y los padres- dibujan una enorme sonrisa. 

Me dirijo a la taquilla y miro el precio: 400 francos CFA por ficha, por lo que decido comprar 6, que suman 2.400 francos, es decir, 3.50 euros. Y montamos en la primera atracción, los autos de choque. Me llama la atención la poca velocidad que adquieren, pero los niños siguen felices... Sonrisas enormes por unos choques leves. 




Después, a escasos 10 metros, se encuentra la típica Rana, pero de avionetas. Sube lentamente y baja a trompicones leves, a poca velocidad. La altura es mínima, pero para la gente de Korhogo, que no conoce alturas (pues las casas no son en altura, sino en horizontal), es de vértigo. Ah... y prefiero no hablar del ruido que saca el aparato. Parecían estertores y al principio incluso he sentido miedo, miedo a que se rompiera. Dos atracciones en una: la rana y la casa del terror. Todo en uno. Pero ellos... contentos, sonriendo y riendo, aunque al principio, las caras eran más bien de desconcierto.




Y poco más, salvo una ruleta de la suerte en el que había que apostar (no hemos jugado) y el típico tiro de pelotas a 6 botes roñosos, al cual hemos jugado, 3 pelotas a 100 francos (0.15€). El ridículo que he hecho es espantoso: incluso Tchéwa ha tirado más botes que yo (ella 2, yo 0). 



Y con esto ha finalizado la visita al Parque de Atracciones de Korhogo.

Como veis, ni comparación con lo que en Occidente conocemos. Pero he de deciros una cosa: la felicidad e ilusión que he visto aquí no puede compararse con lo que conozco en Europa. Hace más ilusión poco en Korhogo que mucho en Europa.

Diferencias... diferencias en todos los sentidos. Pero la gran diferencia es la siguiente: la facilidad para sacar una sonrisa.

Y es que... con qué poco deberíamos conformarnos! Pero no... preferimos ser unos insatisfechos y unos infelices.

Wapie gniena! Kolotcholo wo cho!



domingo, 3 de noviembre de 2013

SERPENTEANDO EL MERCADO DE KORHOGO

Korhogo, sábado 2 de noviembre de 2013.

El sol luce con todo su esplendor al despertarme, prometiéndonos un día caluroso en todos los sentidos. Y efectivamente, así lo fue. Marta y Cristina llegaban a nuestra casa gracias a la inestimable colaboración de Habib, que nos prestó su coche y su disponibilidad para acoger a estas dos misioneras madrileñas que llegaron hace casi dos meses a Daloa, en el centro de Costa de Marfil. No las conocía en persona. Pude contactar con Marta estando ella aún en Madrid, gracias a Mertxe, una hermana Mercedaria Misionera de Berriz a la que no veo desde hace años. Así que estos días me he convertido en anfitrión, junto con mis hermanos Senufo.

Sábado... y tocaba día de mercado en Korhogo. Teníamos que aprovechar la ocasión y entrar en ese espacio-mundo de caos ordenado y convivencia entre las dos etnias presentes: los Senufo y los Dioula. 

Los mercados senufo surgieron de la necesidad de intercambios directos en el interior de cada localidad, por lo que cada localidad y pueblo posee un mercado. Los protagonistas son esencialmente femenina y local y en su día, estos intercambios no tenían por objetivo tener ganancias económicas, sino intercambiar los productos que producía la familia y así conseguir mediante trueque lo que necesitaban. Los mercados se desarrollaban en una plaza céntrica, plaza de transacciones, llamada "Tyéplé".

Los mercados o Tyéplé no se reducen al pueblo o localidad, sino que son mercados de ámbito regional e itinerante. Y es que, efectivamente, se desarrollan con una periodicidad de 6 días. Cada día se celebra un mercado en una determinada localidad. Es decir, el 2 de noviembre era día de mercado en Korhogo, por lo que el siguiente mercado de Korhogo se celebrará el día 8, viernes. Hoy se estará haciendo mercado en otra localidad, y mañana en otra... Con la periodicidad de 6 días, los mercados se organizan de tal manera que los participantes no tengan que andar más de 3 horas (a pie, aunque hoy las camionetas mejoran las comunicaciones). Por lo tanto, el País Senufo está subdividido por zonas mercantiles cuyo centros de actividad son las grandes ciudades o grandes pueblos como Korhogo, Sinématiali, Ferké, etc.

Lo más llamativo es que la policía no está presente. En caso de robo o trampeo, la gente se abalanza sobre "el impostor" y lo lleva hasta la casa del jefe tradicional donde será juzgado bajo el árbol de su patio.

Pues bien, volviendo a nuestra mañana korhogolesa. Habib lleva a Edith, que tenía que hacer compras, Cristina e Issa (mi buen amigo y hermano) y yo llevo en moto a Marta. Tras despedirnos de Edith delante del mercado, nada mejor que tomar un buen café antes de adentrarnos en un laberinto de callejuelas repletas de gente, mujeres sobre todo. 

(Entrada al mercado de Korhogo)

Os presento pues unas fotos significativas con una breve explicación.

El Pueblo Senufo, al ser un pueblo agrícola, dispone de verduras. Esta mujer vende los suyos: cebollas, tomates de pequeño tamaño y un producto muy local, el iñame (ignam en francés), un tubérculo similar a la patata, pero marrón y de gran tamaño.  

Este señor vende diferentes tipos de cebolla, muy utilizada en la cocina local. 

 Un condimento para numerosas salsas: el pescado seco, que se destroza y machaca para dar sabor a las mismas.

Esta mujer, junto con su familia, vende numerosas plantas, troncos y hojas, todos ellos medicinales, aunque también sirven para las comidas. Un pueblo agrícola y con creencias animistas conoce mejor que nadie las propiedades terapéuticas de cada regalo que da la naturaleza. 

Puesto de naranjas y mandarinas. Aquí son siempre verdes y amarillas, por dentro y por fuera, pero tienen un sabor buenísimo. 

 Estas mujeres ofrecen diferentes especias y granos para la cocina.

La electricidad es un lujo, por lo que generalmente se cocina con carbón. Cada saco que véis cuesta 2.500 Francos CFA (alrededor de 4 euros). 

Entre puesto y puesto, siempre hay alguna mujer cocinando para venderlo al momento, por si alguien necesita picar. Esta cocinaba unas bolitas de carne que, por su sabor, parecía hígado. 

Imposible concebir la gastronomía africana occidental sin el producto estrella: el pimiento picante, el chile. La gente compra grandes cantidades, ya que es inconcebible comer algo que no sea picante. 

Esta mujer expone sus "arachides", fruto seco que al tostarlo se convierte en cacahuete. Producto muy frecuente en esta zona, tanto en las comidas (con la salsa arachide) como para picotear, frescos o tostados. 

Estas viejas (recordemos que llamar viejo aquí es reconocerle prestigio, honor y admiración) venden granos de karité, unos granos que sirven para hacer una masa llamada "mantequilla de karité", que puede utilizarse ligeramente para la cocina pero sobre todo como pomada reparadora de la piel. Los masajistas locales utilizan el "beure de karité". 

Alfarería variada. Siempre hecha por mujeres, ya que los Senufo creen que las obras de creación del universo se atribuyen a una divinidad femenina.

Frutas secas y despiezadas para aderezar los platos. Siempre se les atribuye fines terapéuticos. 

El símbolo de África Occidental por excelencia: la calabaza. Recipiente que sirve para compartir agua y dar la bienvenida. También sirven para hacer pociones con los productos del Bosque Sagrado. 

Antes os enseñaba los granos de karité. Pues bien, así es la mantequilla, que se vende por kilos. Un kilo cuesta alrededor de 600 Francos CFA, algo menos de un euro.

En esta esquina hombres y mujeres cortan los iñames (incluso sin mirar, a golpe de machete). Los venden ya cortados en cubitos. 

Otro producto estrella, no del País Senufo, sino del Sur de Costa de Marfil: la banana. Tanto para comer fresco o para cocinar. Los hay dulces y menos dulces (los menos dulces sirven para hacer el "alloco", el acompañamiento típico en esta parte de África). 

Venta de pescado ya frito. Como veis, las medidas de higiene son más bien limitadas. 

La carnicería, donde venden sobre todo pollo, ternera, buey y cordero.  

"Pâte d'arrachide", es decir, la pasta del arachide (para hacer cacahuete) que cociéndola con algunas verduras y carne, se convierte en crema de cacahuete. 

Miles de especias vendidas en pequeños sacos.

Como veis, el mercado de Korhogo es todo un universo, donde también se venden telas, ropas y cachibaches (sacos para sacar agua del pozo, cuerdas, etc...).

Mi prima Arantza me dijo una vez que solo con visitar el mercado de una ciudad es posible conocer cómo es la gente y la tierra. Y así es. El mercado es un universo donde conviven Senufos y Dioulas. Los Dioulas, pueblo nómada y comerciante, son especialistas en hacerse dinero. Los Senufo aún conservan ese afán de no enriquecimiento, sino de supervivencia. Hoy, lógicamente, el trueque ha desaparecido. Pero el valor y el espíritu perviven en ese espacio caótico y sin ley. Un espacio que cada vez más se ve sometido a la "invasión" de productos ya fabricados en el extranjero.

Una preciosa mañana en la que el calor era tal que acabé con la camiseta totalmente sudada, pero eso era lo de menos. Lo realmente importante es lo que vimos y sobre todo, la compañía. Una compañía inmejorable.

lunes, 28 de octubre de 2013

UN CORAZÓN ABIERTO

Queridos hermanos y hermanas:

A casi un mes de poner un punto y coma a una etapa irrepetible de mi vida, tarde o temprano tenía que llegar. Llevo varios días enclaustrado en casa. Me sorprendía de que durante más de nueve meses no haya caído enfermo de paludismo, pero no ha sido éste último quien ha hecho que enferme, sino un buen resfriado que dura varios días y que, con toda probabilidad (mañana iré al Centro Hospitalario Regional de Korhogo), se ha transformado en otitis. Tocaba... pero nada preocupante. 

He aprovechado estos días para reflexionar sobre qué está suponiendo en mi vida toda la experiencia que estoy viviendo, a la espera de que sus frutos se vean en el futuro. Y el Evangelio de hoy me ha tocado el corazón (Lc 6, 12-19), pues llevaba varias semanas reflexionando al respecto:


Sé que algunos que me seguís con frecuencia os consideráis lejanos de Dios. Pero no por ello Dios deja de amaros. Y yo os sigo queriendo y respetando.

Sí, hermanos y hermanas, me siento querido por Dios. Su presencia, su apoyo incondicional, su lealtad ilimitada me han acompañado todo este tiempo, en el que muchas han sido las dificultades. Pero, ¿quién dijo que iba a ser sencillo?

Por eso, esta experiencia en Korhogo me ha hecho abrir los ojos y tomar conciencia de que soy un Apóstol de Dios, yendo más allá de mi condición de "sacerdote, profeta y rey" que recibí con el Bautismo. Sí, me ha elegido, como eligió a los Doce. Con la Confirmación, Dios nos nombra apóstoles, pero qué difícil es sentirse apóstol! 

"No llevéis nada con vosotros, predicad con el ejemplo"
Mi condición de misionero no puede reducirse a un sólo ámbito, como por ejemplo al centro donde colaboro. Soy consciente de que soy misionero las 24 horas del día, allí donde esté, y por ello he de actuar en consonancia. Tampoco soy perfecto, reconozco mis debilidades y mis pecados, como lo eran esos Doce. Pero tal y como Dios me pide, he de estar abierto y cercano.

"Yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas." (Mt 10, 16)
Muchas han sido las pruebas que Dios me ha puesto. Algunas de ellas, durísimas. Pero he sido capaz de sobrellevarlas gracias a mi Fe en Él. ¡Qué verdad es que la Fe mueve montañas! El contexto en el que vivo no es en absoluto sencillo: las injusticias son enormes, provocando gran dolor y frustración, las mentalidades son tan diferentes que a veces te preguntas en quién puedes confiar realmente, el significado de las palabras cambia de una mentalidad a otra... No. No es sencillo. Pero es justamente la Fe, la afirmación de que estos valores son necesarios los que han permitido que no decaiga en el camino.

Dos personas, no hace tanto tiempo, me dijeron que me admiraban. ¿Por qué?, les pregunté, sorprendido. "Cuando nos dijeron que iba a llegar un blanco para un año, nos entraron los nervios: teníamos que planificar todo para estar a la altura, para que no te faltara de nada, etc. Pero te admiramos por tu sencillez, por venir a vivir como nosotros, entre nosotros y con nosotros. Y siempre dispuesto a ayudar, sobre todo con un buen consejo. Simplemente gracias". Mis lágrimas cayeron de emoción y reconocimiento. Pero he de decir que tampoco hubiera podido ser así si no me hubieran aceptado como lo han hecho. El primer día me contaron que para ellos los Senufo, "el extranjero es rey" (y bien cierto es, lo he comprobado), y en consonancia me otorgaban un nombre Senufo: "Zié". Lander Zié, que significa literalmente "primero de entre los hijos". Impresionante, verdad? Pero la condición de "hijo" no exime de dificultades y responsabilidades, claro está.

Me siento lleno. Lleno porque aceptar la llamada de Dios hace que me sienta aún más querido, y porque despojarme durante un año de muchas cosas, algunas de ellas muy importantes, me lo devuelve con creces. Porque ya lo dice el Evangelio: "Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido" (Mt 23, 12).

Hermanos y hermanas, seguir a Cristo no es sencillo. Ya lo dijo Él: "Si alguien quiere seguirme, renuncie a si mismo, tome su cruz y me siga” (Mt 16, 24). No es fácil. Pero merece la pena. "Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia" (Jn 10, 10).

Quiero aprovechar estas líneas para agradecer a varias personas, a sabiendas de que no podré citar a todas.

En primer lugar, a Dios. Por todo.

A mi Ama, por ser ejemplo vivo del Sí de María, por hacerme ser lo que soy y por dejarme ser lo que soy. Siendo parte de mi misión, nuestros corazones están más unidos que nunca (y eso que el margen era escaso!). Maite zaitut Ama.

A mis hermanos de Molante, mi "bruxa aberia" y "mi perli": gracias, eskerrik asko, por vuestra lealtad, vuestro apoyo, vuestro recuerdo, vuestra presencia. Habéis hecho que este camino sea más llevadero y por demostrarme que la distancia no es un obstáculo cuando realmente se quiere a alguien. Os estaré SIEMPRE agradecido.

A Ramón: por ser un verdadero e inmediato apoyo, ejemplo vivo de lo que es ser un servidor de Dios, y por lo tanto, un servidor al prójimo. "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos" (Mt 5, 10). 

A quienes me han acogido en Korhogo, especialmente a Alphonse, su-mi familia y las Hijas de la Cruz: porque aceptarte durante un año y convertirte en un miembro más de la familia, con sus alegrías y sus tristezas, siempre engrandece y permite vivir en Comunión.

Y cómo no, a todos los seguidores del blog. Que aunque la mayoría no se exprese, sé que están ahí. 

Aún queda un mes para seguir enriqueciéndome como persona en tierras senufas. Por de pronto, espero recuperarme y así poder hacer de anfitrión a Cristina y Marta, dos misioneras madrileñas que aterrizaron a Daloa hace un mes y a las que espero enseñar la realidad de esta dura y maravillosa tierra llamada País Senufo. Fotamana, Cristina y Marta!

El camino sigue... la vida continúa!




jueves, 24 de octubre de 2013

LOS SENUFO NANFARAN

He aquí un interesante documental sobre los Senufo Nanfaran, sub-grupo de los alrededores de Korhogo.

Está en francés, pero si no entendéis, solo las imágenes y la música merecen la pena.

DISFRUTAD!




miércoles, 16 de octubre de 2013

POR LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDADES

Tiangona! Akwamaya?

Hoy me propongo explicaros con más o menos detalle el centro en el cual colaboro: Don Orione - Antenne de Korhogo. ¿Qué es? ¿Qué se hace? ¿A quién atiende?



Luigi Orione (Italia 1872-1940) fue un sacerdote católico italiano y fundador de la congregación religiosa "Pequeña Obra de la Divina Providencia". Popularmente llamado Don Orione, y canonizado en 2004, da nombre a toda una red de centros por todos los continente, centros dedicados sobre todo a la infancia, y en especial, a la infancia con dificultades.

Don Orione - Antenne de Korhogo se abre en la década de los 90, gracias a las Hijas de la Cruz, como un centro ligado al de Bonoua (sur de Costa de Marfil), para atender a toda una población con discapacidad. Es el primer y único centro en Korhogo, incluso en la actualidad, y es una referencia en toda la región del norte de Costa de Marfil. Sin embargo, la actividad del centro ha sufrido altibajos desde su apertura, ligados a los diferentes acontecimientos políticos. 

El objetivo principal del centro es la recuperación de las capacidades de personas con discapacidad y, en caso de discapacidad incurable, la mejora de las capacidades o simplemente, la aceptación. Lo que prima por encima de todo es la dignidad humana.

Como bien os podéis imaginar, no es un trabajo sencillo. Aquí, la creencia popular considera a algunas de estas personas como reencarnaciones de serpientes u otros animales. Creencias arraigadas en el subconsciente colectivo de una cultura milenaria y mística. Al nacer con discapacidad, no se le considera humano. Frente a mí, he tenido muchos casos en los cuales los padres, sobre todo la madre, ha huido de alguna aldea para salvar a su niño o niña, ya que la "gran familia" le invitaba a entregarles el niño. "Acompañar" es el verbo que utilizan. Pero ¿qué significa en realidad? Ese "acompañamiento" consiste en llevar al niño al campo, envenenarlo y, una vez fallecido, enterrarlo. Hay familias que huyen de esas presiones... pero también las hay que tras huir, vuelven al pueblo y sucumben a la "invitación", por agotamiento psicológico, por no poder alimentarlo (especialmente en familias con hijos numerosos, como suele ser lo normal). Un drama...

Pero en Don Orione lo primero que encuentran es dignidad. Lo primero que intentamos inculcar a los padres, a menudo sin estudios, gente rural y pobre, pequeños campesinos, es que su hijo es un ser humano, diferente a los otros, sí, pero un ser humano, y que como tal tiene su dignidad y su derecho a la vida. No es sencillo. Padres de personas con un IMC (Parálisis Motriz-Cerebral), o de una persona con autismo, o  con Síndrome de Down... esos padres necesitan ser aplaudidos de vez en cuando. Hay alguno que incluso cree que algún día su hijo "será normal". En un contexto en el cual sobrevivir es un reto... no es sencillo. Claro, caemos en la trampa de ver la discapacidad con ojos de occidentales. Pero en una sociedad en la que, por ahora, el acceso al ¿sistema? sanitario es caro y no siempre con buenos equipamientos, en la que no existen servicios de atención, protección y acogimiento... Si a todo ello le sumamos un contexto de guerra, rebelión durante una década... Pues vosotros mismos podéis sacar las conclusiones.

El centro Don Orione - Antenne de Korhogo trabaja con una ONG que llama "Liliane Fonds", con sede en los Países Bajos y con proyectos por todo el mundo. Dicha fundación financia el tratamiento de muchos de las personas que vienen al centro. Si queréis consultar la web de Liliane Fonds, he aquí la dirección: http://www.lilianefonds.org/ En cualquier caso, no todos los casos son financiados, sino que son privados, para aquellos que pueden pagar. 

Por eso existe Don Orione. Y tras haberme extendido un poco, paso a contaros cómo está organizado el centro y qué se hace. 

El centro está dividido principalmente en tres partes, que expongo a continuación.

La fisioterapia, que se encarga de trabajar con personas con discapacidades físicas, tonificación muscular, etc. En este sector 






En el otro extremo, está el sector socioeducativo, en el cual trabajo. Aquí trabajamos con niños, solamente niños, con diferentes discapacidades, principalmente cognitivos: autismo, síndrome de Down, retrasos del desarrollo... pero también un grupo importante de sordomudos, otro con dificultades en el habla... Estos casos, al necesitar de una terapia continuada durante años, son financiados por Liliane Fonds, aunque debido a la crisis, y su lógica reducción de la ayuda, este año se ha exigido una participación financiera a los padres. Es un trabajo interesante, en el cual se coge mucho cariño... Existe una pequeña dificultad, en mi caso, ya que muchos no saben o no hablan muy poco francés, siendo el Senufo o el Dioula los idiomas predominantes. 











Y por último, está el taller, donde trabaja mi compañero Daniel fabricando zapatos ortopédicos, muletas, correctores...



Pues este es el centro en el cual colaboro. Un centro que se creó gracias a las Hijas de la Cruz, que en su Carisma subraya lo siguiente: "optar por los pobres y los pequeños". DIGNIDAD, hablamos de DIGNIDAD. 

Os dejo una foto de hoy mismo, con mis Hermanas, y un vídeo, también de hoy, en el cual estoy con dos niños con dificultades en el habla. ¿Qué os parece?

Wapie gniena!!

"Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados." (Mt 5, 4)

"Dejad que los niños vengan a mí, y no los impidáis; porque de ellos es el reino de Dios" (Lc 18, 16)