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domingo, 18 de agosto de 2013

GRAND-BASSAM, CIUDAD COLONIAL

Grand-Bassam es una ciudad de Costa de Marfil, situada al este de Abidjan. Fue la capital de la colonia francesa entre 1893 y 1896, cuando la administración se transfirió a Bingerville tras un brote de fiebre amarilla. La ciudad continuó siendo un puerto clave hasta el crecimiento de Abidjan en la década de 1930. Su población es de 73 772 personas.
La ciudad se encuentra dividida en dos mitades por la laguna Ébrié: Ancien Bassam es el antiguo asentamiento francés, frente al golfo de Guinea. Es el hogar de los edificios coloniales más grandiosos, algunos de los cuales han sido restaurados. Nouveau Bassam, conectada con Ancien Bassam por un puente, se encuentra en el tierra adentro, en el lado norte de la laguna. Nació como el barrio de los sirvientes africanos y ahora es el principal centro comercial de la ciudad.
En 2012, la Unesco la nombró Patrimonio de la Humanidad.

Tras un viaje agotador de más de 600 kilómetros y una reparadora noche en un hotelito de Bonoua, decidimos visitar Grand-Bassam. Pero antes de iniciar la visita, y como no podía ser de otra manera, había que repostar con un rico café en un kiosco, un café del país, que para algo es uno de los mayores productores de café.


De ahí nos dirigimos al Quartier France, el barrio-isla donde se instalaron los colonizadores franceses y que está conectado gracias a un puente, llamado "Pont de la Victoire". Tras casi siete meses, necesitaba ver, escuchar y oler el mar. Me hizo mucho bien el salitre. Nunca apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos.

En primer lugar visitamos la casa de los artistas, pintores y artesanos, un edificio repleto de cuadros y mucho colorido. Me fascinaron lo colorido de los mismos. Nos acogió uno de los artistas, que nos explicó los diferentes estilos, simbologías... Ahí aprendí que Picasso estuvo en Costa de Marfil, sobre todo en el Norte, viviendo en una caseta senufa, donde se inspiró de diferentes formas que le sirvieron para su posterior etapa cubista.


De ahí, nos dirigimos hacia la playa admirando los antiguos edificios coloniales. A pesar de su abandono absoluto, tienen su encanto. Es una pena que Costa de Marfil, debido a su turbulenta década, haya descuidado sus potenciales turísticos, puesto que tienen mucho que enseñar y poner en valor.







De ahí, tras esquivar las avalanchas de vendedores (blanco = dinero), seguimos paseando por el barrio colonial. Vimos el "monumento a los muertos", una estatua que los franceses erigieron a sus soldados que fallecieron por la fiebre amarilla que asoló la ciudad. Cerquita, a unos 100 metros, el Centro de Cerámica, antiguo centro cultural europeo, donde nos enseñaron cómo trabajan y qué objetos realizan. Seguimos la calle, hasta alcanzar la marisma, cruzando la biblioteca y tras haber comprado dos bolsitas de agua. Subimos a un edificio en ruinas, desde donde se puede admirar el entorno de lagunas. Y antes de acercarnos al antiguo edificio de la CFAO (Compagnie Française de l'Afrique de l'Ouest), nos sentamos en un chiringuito para refrescarnos con una fría Coca-Cola con unos cacahuetes. Desde el chiringuito, vi cómo un pescador extendía sus redes desde la canoa de madera. 







El siguiente edificio es el antiguo edificio de la CFAO, compañía que se encargaba de hacer el seguimiento de los productos recopilados -o robados- para embarcarlos para Francia. Hoy en ruinas, se diría que Francia no tiene ningún poder en la zona, pero nada más lejos de la realidad, pues Francia sigue siendo árbitro y controla las mayores empresas del país (como Côte d'Ivoire Telecom, CIE -electricidad- o SODECI -agua-).


En ese momento, vemos en la guía que en el barrio se encuentra la catedral de Grand-Bassam. Nos dirigimos allí para descubrir una pequeña catedral (Sagrado Corazón) pero muy bonita. Una iglesia de estilo europeo, con un órgano en altura en la parte trasera y con una gruta marial, algo muy africano.




Al salir del recinto, nos damos cuenta de que aún no hemos comido, siendo ya más de las cuatro de la tarde. Cruzamos el Pont de la Victoire para volver a la ciudad y comer, en un kiosco, por menos de un euro, un plato de espaguetis y unos trocitos de pollo. Era hora de dejar esta preciosa ciudad colonial, tomar la carretera que atraviesa campos de palmeras, cocoteros y plantaciones de plátanos, café y cacao para llegar a la capital económica de Costa de Marfil, Abidjan.






Espero que hayáis disfrutado con este artículo y con sus fotos, tanto como yo he disfrutado de esta ciudad que emana poder perdido, salitre, vistas paradisíacas y el abandono u olvido del pasado. Esperemos que al haber sido declarado patrimonio mundial declarado por la UNESCO en 2012, se ponga en valor su riqueza natural y cultural, fomentar así el turismo y suponga nuevas fuentes de financiación para este país que trabaja por convertirse en economía emergente a nivel mundial en 2020.


viernes, 7 de junio de 2013

HISTORIA DE COSTA DE MARFIL (I)

Es aún muy poco lo que se conoce sobre la prehistoria y los primeros asentamientos humanos en Costa de Marfil. Aunque en las excavaciones realizadas en el norte se han encontrados restos de herramientas que llevan a la conclusión de que hace más de 6000 años que ha estado habitado, la escasez de estos restos y las dificultades para encontrarlos en las regiones húmedas ha originado la lentitud en el avance de este conocimiento.

En épocas ya más recientes, se sabe que Costa de Marfil fue el lugar de reunión de tres numerosos pueblos: los Akan-Baoulés, procedentes del este; los Akan-Malinké llegados del norte y los Kru-Bété provenientes de oeste. Durante varios siglos antes de la llegada de los primeros europeos a las costas de Costa de Marfil, estos pueblos se habían organizado en diferentes estructuras estatales articuladas y centradas en importantes centros urbanos.

Cuando los comerciantes europeos comenzaron a visitar las costas del país, durante el siglo XV, comprobaron que desde hacía mucho tiempo antes, la región era centro de varias rutas comerciales dominadas por los Dioula.  Durante la primera mitad del siglo XVIII, los franceses comienzas a establecerse en diferentes puntos de la costa y en 1842 crean el primer Protectorado francés en la región, pero no será hasta sino hasta 1893, cuando Francia la convierte en una colonia francesa que, en 1904,  pasará a ser declarada Sección del África Occidental Francés. 

En 1944, Felix Houphouët-Boigny funda el Partido Democrático de Costa de Marfil, primer paso en su lucha por la independencia. Pero aún tardará más de 15 años en llegar ésta, y el 7 de agosto de 1960, Felix Houphouët-Boigny proclama la independencia de Costa de Marfil y se convierte en el primer Presidente del nuevo Estado.

Desde su nombramiento, Houphouet-Boigny mantuvo estrechas relaciones con Francia y se alineó firmemente con los países del bloque occidental, convirtiéndose en uno de los pilares en África del enfrentamiento que este bloque llevaba a cabo contra la gran mayoría de nuevos países africanos que optaban por posiciones socialistas. Era uno de los pocos países africanos que mantuvo buenas relaciones con el régimen racista sudafricano.

Durante los 20 años siguientes, Costa de Marfil mantiene un crecimiento anual medio cercano al 10 % llegando a ser el primer productor mundial de cacao y el principal país exportador de piña y aceite de palma. Pero esta bonanza se trastoca en 1980 ante la caída de los precios internacionales de dichas materias y el país entra en una grave crisis económica de la que no vuelve a recuperarse.

Las medidas de austeridad que entonces impone el gobierno de Houphouet-Boigny contradicen el suntuoso gasto de más de 100 millones de euros que lleva a cabo con la construcción en Yamoussoukrou, su lugar de nacimiento, de una basílica réplica de la de San Pedro de Roma, en un país de minoría católica. 

La situación social comienza a deteriorarse y a comienzos de los años 90 empiezan las primeras grandes manifestaciones que se oponen a las medidas impuestas por el FMI y el Banco Mundial. Por primera vez, en 1990, se celebraban elecciones parlamentarias y legislativas con la participación de los partidos de la oposición. Continúa el malestar de la población, y en 1992 el socialista Laurent Gbagbo, líder del Front Populaire Ivoirien (FPI), fue encarcelado después de haber encabezado una manifestación estudiantil contra los actos de brutalidad cometidos por el ejército.

En 1993, muere el Presidente Félix Houphouët-Boigny, y es sucedido por Henri Konan Bédié. Este hereda una situación en las relaciones internacionales complicada al haber venido apoyando, en contra de los países vecinos, especialmente Nigeria, el rebelde Frente Patriótica Nacional de Liberia dirigido por Charles Taylor. Pero si es complicada su situación en el contexto internacional, la situación interna se vuele explosiva, cuando en 1994 apoya la devaluación de Franco CFA, con el consiguiente empobrecimiento de medios de pago de la deuda externa, importación de petróleo, etc. que obliga a solicitar nuevas ayudas del FMI con la contrapartida de mayores endurecimientos en las condiciones de vida de funcionarios y pueblo en general.
Ante la inseguridad sobre la limpieza de las elecciones presidenciales a celebrar en 1995, la oposición opta por el boicot a las mismas. 

El 22 de octubre de 2000, con la participación de todos los partidos se celebran elecciones , saliendo elegido Presidente Laurent Gbagbo, pero Robert Gueï, Jefe de la Junta Militar gobernate rechaza los resultados y se autoproclama Presidente del país. La represión de las manifestaciones en favor de Laurent Gbagbo causan 180 muertos en Abidjan. 

Las tensiones crecientes entre norte y sur cada vez son más importantes y los enfrentamientos durante el 2001 se transforman en guerra abierta durante el año 2002.

CONTINUARÁ...